No has dañado el propósito de Dios para tu vida.

¿Alguna vez has pensado que, por tus errores, tus caídas o tus decisiones del pasado, ya no sirves para el plan de Dios?

Tal vez te han hecho creer que hay un “punto de no retorno”… que si fallaste demasiado, si dudaste, si te alejaste, entonces tu propósito se perdió para siempre.

Pero hoy quiero recordarte —desde lo más profundo de mi corazón, que nada, absolutamente nada, puede destruir el propósito de Dios en tu vida.

Ni tus peores decisiones.
Ni tus días en blanco.
Ni tus lágrimas de vergüenza.

Su propósito no depende de tu perfección, sino de su fidelidad. Y Él no te abandonó cuando tropezaste… se esperó en el suelo, contigo.

Este video es un abrazo para tu alma cansada. Escúchalo con el corazón abierto.

Proyecto Somos Luz

Publicaciones Similares

2 comentarios

Los comentarios están cerrados.